Misión y Objetivo
Nuestro «POR QUÉ»:
Conocer el cuerpo da respuesta a la búsqueda de sentido que todos llevamos dentro.
Consejo Asesor Episcopal
Su Excelencia Reverendísima Samuel Aquila
Arzobispo de Denver
Su Excelencia Reverendísima Edward Burns
Obispo de Dallas
Su Excelencia Reverendísima David Konderla
Obispo de Tulsa
Su Excelencia Reverendísima Mark Seitz
Obispo de El Paso
Su Excelencia Reverendísima Michael Sis
Obispo de San Angelo
Su Excelencia Reverendísima Kevin Vann
Obispo de Orange, CA
Asesor Espiritual
El Reverendo James Yamauchi
Consejo Asesor
Suzanne Baars, Ph.D.; L.P.C.
Catholic Psychotherapy Association
The Late Louise Cowan, Ph.D.
Fundador, Great Books Program, University of Dallas
Lamar Hunt, Jr.
Propietario, Kansas City Chiefs
Monseñor Roger Landry
Representante del Vaticano ante las Naciones Unidas
Michael Waldstein, Ph.D.
Traductor Autorizado de «La teología del Cuerpo»
Donald Wetzel
Creador del Cajero Automático
Nuestra Historia
TOBET fue fundada en 2001 por un grupo de personas de base con el objetivo de difundir el mensaje de esperanza y sanación de San Juan Pablo II a un mundo necesitado. Los fundadores eran educadores y padres que sintieron la vocación de difundir la Teología del Cuerpo a personas de todas las edades de una manera integral.
La necesidad de este mensaje vivificante es evidente en las llamadas y correos electrónicos que recibimos habitualmente de personas que viven en una cultura que distorsiona la visión adecuada de la sexualidad y la identidad. Esta visión distorsionada se basa en lo que San Juan Pablo II diagnosticó como «desapego» de la verdad y el significado del cuerpo humano. El desapego es una mentalidad que devalúa el cuerpo humano y, por lo tanto, la dignidad y la identidad de la persona humana.
San Juan Pablo II anticipó gran parte de esta crisis de identidad y distanciamiento en sus escritos y, a través de la Teología del Cuerpo, ofrece una visión maravillosa del sentido de nuestra existencia, que es amar y ser amados. Esta realidad, dice, se hace visible en nuestros cuerpos humanos. TOBET «traduce» esta reflexión teológica, de gran densidad filosófica, para que las familias y las personas de todas las edades puedan acceder a esta enseñanza que afirma la vida.
